La Denominación de Origen Cataluña establece para la elaboración y crianza de los vinos protegidos, dos grupos de variedades, las recomendadas, es decir, aquellas que por su demostrada calidad el Consejo quiere potenciar. Y las autorizadas, variedades también amparadas por la Denominación de Origen Cataluña, dada la calidad de sus vinos.